Llevo toda mi vida intentando superar que tuve cáncer. Preguntándome ''por qué''. En lugar de decirme a mi misma que sobreviví y buscar las cosas buenas, que las hay, estoy segura, y no centrarme en el dolor físico, emocional, en las cosas que me he perdido.
Creo que gracias a todo esto, soy una persona muy emocional, muy empática. Creo que a la gente, a mis amigos, se les hace fácil desahogarse conmigo porque soy comprensiva. No me gusta juzgar.
Gracias a todo esto, he podido concoer el amor incondicional de mis padres. Aunque nunca me hayan dicho un ' te quiero'' ni yo a ellos. Simplemente, lo sé. Aunque discutamos por la convivencia cientos de veces. Se que cuando ellos se vayan, no me quedaré con esas discusiones, me quedaré con su caa al lado de mi cama en las malas noches. Con su mano acariciando mi cabecita sin pelo, cuando solo era una niña que se preguntaba qué me estaba pasando.
Gracias a todo esto se que existen esperanzas para todo. Que todo tiene solución menos la muerte. Que hay personas que se dedican a salvar vidas (médicos y enfermeras) y cuyo trabajo pienso que no está suficientemente valorado.
Gracias a todo esto, se que cada día que amanece para mí es un regalo. Que mi vida podría haber acabado hace muchos años, en un hospital. Solo sería una tragedia más en un hogar más, porque pienso que la muerte de un niño nunca se supera. Y me pregunto que habría sido de mi familia, mis amigos, mi novio, si yo me hubiera quedado allí, si mi cuerpo no hubiera querido seguir luchando...
Pero basta de preguntas.
Solo importa que estoy aquí. Que tengo ganas de vivir. Y que estoy cansada de tenerle miedo al cáncer.
Solo es una palabra. Y yo estoy curada. Curada de cáncer.
Qué bien suena eso.